
El sabor de las pepitas de manzana. KATHARINA HAGENA
Tras la muerte de Bertha, la abuela de la familia, deja a su nieta Iris, su casa en un pueblecito del norte de Alemania, donde Iris iba a visitarla en verano. Tras la lectura del testamento, Iris, pasa unos días en la casa para decidir si aceptar o no la herencia.
La historia narra a través de los recuerdos de Iris el pasado de la familia, desde Bertha cuando era niña, hasta que se casa con su marido, sus tres hijas y sus dos nietas.
La historia hace idas y venidas del pasado, algunas veces puede perder al lector en algunas tramas y poner en duda cual es el personaje del que habla.
Con algunas pinceladas de la guerra, otras de pasión comedida y psicología de mujeres de varias generaciones.
Recuerdan en algunos hechos fantasiosos a Isabel Allende.
Es una lectura rápida y amena para unos pocos días, con un sabor dulce aunque al final algo agrió,( como una manzana) con un giro en la lectura que no te permite saber el final del libro de forma exacto. Se intuye pero no se adivina.
En mi opinión la escritora podría haber cuidado más la redacción entre las idas y venidas, sobre todo al principio del libro, por que con tantos personajes e idas y venidas no perfila con exactitud la historia, pudiendo llevar a confusión, no a error.
En definitiva es un libro sencillo, cálido y tranquilo. Una sobremesa de la sexta 3, que no de Antena 3.
Lo recomiendo a todo aquel al que no le guste las lecturas complejas ni psicología humana profunda


