miércoles, 11 de abril de 2012





El sabor de las pepitas de manzana. KATHARINA HAGENA

Tras la muerte de Bertha, la abuela de la familia, deja a su nieta Iris, su casa en un pueblecito del norte de Alemania, donde Iris iba a visitarla en verano. Tras la lectura del testamento, Iris, pasa unos días en la casa para decidir si aceptar o no la herencia.
La historia narra a través de los recuerdos de Iris el pasado de la familia, desde Bertha cuando era niña, hasta que se casa con su marido, sus tres hijas y sus dos nietas.
La historia hace idas y venidas del pasado, algunas veces puede perder al lector en algunas tramas y poner en duda cual es el personaje del que habla.
Con algunas pinceladas de la guerra, otras de pasión comedida y psicología de mujeres de varias generaciones.

Recuerdan en algunos hechos fantasiosos a Isabel Allende.
Es una lectura rápida y amena para unos pocos días, con un sabor dulce aunque al final algo agrió,( como una manzana) con un giro en la lectura que no te permite saber el final del libro de forma exacto. Se intuye pero no se adivina.
En mi opinión la escritora podría haber cuidado más la redacción entre las idas y venidas, sobre todo al principio del libro, por que con tantos personajes e idas y venidas no perfila con exactitud la historia, pudiendo llevar a confusión, no a error.

En definitiva es un libro sencillo, cálido y tranquilo. Una sobremesa de la sexta 3, que no de Antena 3.
Lo recomiendo a todo aquel al que no le guste las lecturas complejas ni psicología humana profunda

viernes, 25 de noviembre de 2011





¿Puedes asomarte a la venta, cariño?
Quisiera intentar leerte la mano.
Solía pensar que era una especie de gitano,
antes de dejar que me llevaras a casa.

Hasta la vista, Marianne, ya es hora de que empecemos
a reirnos y llorar y llorar y reirnos de todo.

Sabes que me gusta vivir contigo,
pero haces que me olvide de todo.
Olvido rezar a los ángeles
y luego ellos se olvidan de rezar por nosotros.

Hasta la vista, Marianne, ya es hora de que empecemos
a reirnos y llorar y llorar y reirnos de todo.

Nos conocimos cuando eramos jóvenes.
Fué en el parque lila y verde.
Me cogiste como si fuera un crucifijo
mientras nos adentrábamos de rodillas en la oscuridad.

Hasta la vista, Marianne, ya es hora de que empecemos
a reirnos y llorar y llorar y reirnos de todo.

Ahora, necesito tu amor oculto.
Siento frío como la hoja nueva de una maquinilla de afeitar
Te fuiste cuando te dije que era una persona curiosa.
¿En algún momento dije que era un tipo valiente?

Hasta la vista, Marianne, ya es hora de que empecemos
a reirnos y llorar y llorar y reirnos de todo.

Realmente, eres preciosa.
Veo que te has ido y has cambiado de nombre otra vez.
Alcanzo la cima de ese lado de la montaña
y lavo mis párpados con la lluvia.

Hasta la vista, Marianne, ya es hora de que empecemos
a reirnos y llorar y llorar y reirnos de todo.

sábado, 6 de agosto de 2011



Suzanne te lleva, puedes oír como pasan los barcos. puedes quedarte toda la noche con ella y sabes que esta medio loca pero por eso quieres estar allí, te ofrece te y naranjas que viene de china.
Y justo cuando vas a decirle que no tienes amor para ella entonces te pone en su onda y deja que el rió testifique que tu siempre has sido su amante y tu quieres viajar con ella quieres viajar a ciegas y sabes que ella confiara en ti por que ha tocado su cuerpo perfecto con tu pensamiento.
Jesús era marinero cundo camino sobre las aguas pasado mucho tiempo observando desde una solitaria una solitaria torre de madera y cuando estuvo seguro de que solo los hombres que se ahogan podían verle dijo" todos los hombres serán marineros. Hasta que el mar los libere" Pero el mismo estaba esperando mucho antes de que se abriesen los cielos. Abandonado. Casi humano. Se hundió bajo vuestra sabiduría como una piedra.

Y tu quieres viajar con el quieres viajar a ciegas y sabes que puedes confiar en él. Por que ha tocado tu cuerpo perfecto con su pensamiento.

Ahora Suzanne coge tu mano y te lleva hasta el rió viste plumas y harapos de los mostradores del ejercito de salvación. El sol se derrama como miel sobre nuestra señora del puerto y ella te enseña donde mirar entre la basura y las flores. Hay héroes en las algas, hay niños en la mañana que se asoman buscando el amor
que se asoman así siempre mientras Suzanne sostenga el espejo.
Y tu que y tu quieres viajar con ella, quieres viajar a ciegas y sabes que ella te encontrará por que ha tocado tu cuerpo perfecto con su pensamiento

viernes, 5 de agosto de 2011

Cienfuegos


Cienfuegos es una novela que se divide en seis pequeños tomos, de Alberto Vazquez-Figueroa.
Cada uno de los pequeños volúmenes, de nos mas de 300 páginas, narra las hazañas de un cabrero canario que por amor acaba pasando mil y una pesadilla.
Desde embarcarse en un barco y formar parte del descubrimiento del Nuevo Mundo, hasta luchar con terribles caníbales, caimanes, grandes guerreros, hasta con un ex marido furioso.
El autor deslumbra con un alarde descriptivo que nos hace sumergirnos en cada uno de los paisajes, y sentir el calor abrazador y pegajoso del ambiente.
Aunque a veces parece interminable la búsqueda de Cienfuegos, acaba llegando a buen puerto, para luchar con la temible "chicharra", y conocer a los mas grandes descubridores de la historia.
Sin duda una zaga fresca, ligera, que nos ayuda a ver desde un punto de vista muy critico el descubrimiento de América, el salvajismo español en el descubrimiento, y la feliz vida indígena prácticamente aniquilada.

jueves, 4 de agosto de 2011

En mi jardin marchito


Damas y caballeros lean atentos:

Hace unas cuentas lunas me pasee por un jardín. Sin igual, hermoso y plagado de buenas empresas.

Crecí en él brevemente, pero hubieron de talarme por pura desdicha. Si, como os digo.
Donde todo era arco iris, ahora todo son refractantes, donde todo eran sonrisas, luego eran secretos a voces.
El rey de los ogros estaba infiltrado entre las rosas y margaritas. Junto a él estaba un enano cabezón y un bujarron loco. Y había más seres variopintos. Pero con esos me basta para narrarles los hechos.

Una mañana azorada cubrieron de paja todo el jardín a base de trabajo duro y estafoso por parte de nosotras, las otras amapolas. Fuimos ayudando hasta que un día vimos que no todo relucía. El bujarron loco mentía.
Por suerte llego el jardinero talo de cero, y creo un nuevo jardín.
La esperanza llegó... abandone el jardín y al poco tiempo una pequeña cabra me contó que el jardín estaba lleno de estiércol.



Con este breve relato doy comienzo de nuevo a mi labor en la red.

martes, 14 de septiembre de 2010

Atalanta



Fue criada por una osa, ya que fue abandonada, creció fuerte y ágil en el monte Partenio. Se dedicó a perfeccionar su dotes deportivas, era la corredera más veloz.

En una ocasión dos centauros quisieron violarla, y está los mató con sus flechas.
Un oráculo le predijo que el día que se casará se convertiría en animal. Para evitar este contratiempo, propuso que se casaría con quien le ganará una carrera.
Hasta que llegó el momento en que apareció el joven que logró vencer a Atalanta en la competencia. Este apuesto joven llamado Hipómenes decidió probar suerte en la carrera para obtener la mano de Atalanta, pero tenía una gran ventaja y es que llevaba con él unas manzanas de oro que le había regalado Afrodita, diosa del amor, y que procedían del jardín de las Hespérides, y con ellas engañó a Atalanta; cada vez que la joven le iba a dar alcance, Hipómenes dejaba caer una de las manzanas, que Atalanta se detenía a recoger fascinada por su belleza. Mientras ella se distraía con cada manzana que caía, el joven pudo vencerla y así obtuvo su mano.

Estaban tan enamorados que una vez entraron en el santuario de Cibeles y allí se amaron, entrando la diosa en cólera y transformo a los dos en leones.
Y de ahí la estatua de Madrid, de Cibeles con sus dos leones.

Sucumbió al amor a pesar de su repulso hacia los hombres, Atalanta, fue la primera mujer que se reveló contra los cánones establecidos. La primera feminista de la historia griega.

martes, 7 de septiembre de 2010

Publico y sus premios Nobel

Hace un par de días terminé con Canta la hierba de Doris Lessing. Y en verdad, no me ha gustado mucho.
Empezó flojo, cogió fuerza e intriga, pero acabo como un balón de playa pinchado.
No es que sea un bodrio... tiene un fondo social, con el racismo y la servidumbre africana bastante profundo. Pero la trama superficial no termina de coger el impulso que en mi opinión necesita para el fin.
Cierto es que te transporta, te lleva, incluso te deja intrigado y con ganas de más. Pero en las últimas páginas pierde vigor.
A pesar de ser una de su obras cumbre, en mi opinión, como luchadora por los derechos africanos, feminista, e incluso marxista, no se queda atrás, pero al libro le falta algo más en la trama superficial.