Entre días soleados, y otros más nublados, se pasea el señor don tiempo, perdiendo sus tardes con una pequeña doncella, bella toda ella.
Yo siempre fui más del viento, Céfiro todo un elemento, pero viendo el tiempo casi mejor me quedo con el azulejo.

¡Qué entrada más bonita! Bonito el poema, bonito el azulejo, bella la doncella y, es verdad, todo un elemento el tal Céfiro.
ResponderSuprimirEn cuanto al tiempo y a los hombres, ponte siempre en lo peor y te sorprenderán para bien.
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