viernes, 23 de abril de 2010

No es fuego lo que entra bajo la puerta, no es humo lo que inunda la sala.
No es agua lo que cae sobre los árboles, no huele a tierra mojada.
No es azúcar lo que endulza tu taza, no huele a café molido.
No es mi vida la que intercede, no es la tuya la que inunda la mía.


1 comentarios: