Mi vanidad se me escapa de las manos, hace meses que presumo de un ego descontrolado, entre tantas anécdotas falsas y escudos anquilosados, navego por aguas neutras sin sal en grano.
Algún día cuando decida volver al mundo terrenal Céfiro me llevará a casa, Apolo me devolverá la sabiduría y Narciso desaparecerá de mi vida, mientras tanto escribo versos en prosa, y prosa en exámenes de fuentes.
¿Vanidad, ego? Nunca me has dado esa impresión, lo dices por decir. Ah, y me ha dicho Céfiro que cuando vuelvas al mundo terrenal estará encantado de llevarte a casa. A Apolo no le he preguntado aún.
¿Vanidad, ego? Nunca me has dado esa impresión, lo dices por decir.
ResponderSuprimirAh, y me ha dicho Céfiro que cuando vuelvas al mundo terrenal estará encantado de llevarte a casa. A Apolo no le he preguntado aún.
No esperes que puntuen el examen en verso... que esas cosas joden si te hacen rimas, no te acercas al cinco...
ResponderSuprimirUn abrazo
(supongo que nos veremos dentro de un rao)