viernes, 21 de mayo de 2010

Variado

Han pasado los 17, han pasado los 13, han pasado los 7, han pasado tantos días que se me olvidan la importancia que tienen, algo recuerdo aún el 9, pero muy poco.
Es cierto que el 17 fue especialmente trágico, pero como dicen el tiempo lo cura.


Cambiando de tercio, me encanta hablar con desconocidos. Sentarte en la sala de espera del ambulatorio, y charlar, sobre todo con las personas mayores, o ir en el autobús, sentarte con alguien desconocido y que te cuente. No hay nada mejor que las charlas de antesalas o los viajes largos para descubrir insólitas historias y ser psicólogos gratuitos. "He sufrido un infarto y no tengo medicación para el fin de semana" o " ya he terminado pero me quedo aquí para no aguantar a mi marido, si por mi fuera almorzaría aquí"
" mi prima también tiene alergia" ...
Me encantan charlar con desconocidos y los viajes en autobús...

2 comentarios:

  1. Sana, barata e instructiva afición un saludo.

    ResponderSuprimir
  2. Valla que si , eso de charlar con desconocidos es muy gratificante, pouedes aprender mucho , o simplemente pasar el rato , Ciao chica deswconocida, que ojala algun dia podamos charlar un rato :D

    ResponderSuprimir