
Ese sentimiento amargo que inunda tu vida cuando lo sientes por alguien. ¿Quien no lo ha sentido nunca? Ya sea por un ex amigo, antiguo amor, familiar incoherente...
Bueno, pues para no variar, también hay dioses griegos que lo tratan, no tan ampliamente como con otras materias, pero sí.
Para empezar nos encontramos con Eris, la discordia, ella es la primera que hace falta para que nazca el odio.
Aunque no es muy certero y las fuentes no se ponen muy de acuerdo, Ares es, aparte del dios de la guerra, el del odio.
Muy razonable, ya que cuando hay tanto odio, se acaba por entablar la guerra.
No hay más que poner de ejemplo la entrada de hace unos días de la manzana dorada, surge el odio, que crea la discordia y se acaba en guerra.
No me gusta el odio. Me quedo con la envidia, que es más sana.
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