
Fue criada por una osa, ya que fue abandonada, creció fuerte y ágil en el monte Partenio. Se dedicó a perfeccionar su dotes deportivas, era la corredera más veloz.
En una ocasión dos centauros quisieron violarla, y está los mató con sus flechas.
Un oráculo le predijo que el día que se casará se convertiría en animal. Para evitar este contratiempo, propuso que se casaría con quien le ganará una carrera.
Hasta que llegó el momento en que apareció el joven que logró vencer a Atalanta en la competencia. Este apuesto joven llamado Hipómenes decidió probar suerte en la carrera para obtener la mano de Atalanta, pero tenía una gran ventaja y es que llevaba con él unas manzanas de oro que le había regalado Afrodita, diosa del amor, y que procedían del jardín de las Hespérides, y con ellas engañó a Atalanta; cada vez que la joven le iba a dar alcance, Hipómenes dejaba caer una de las manzanas, que Atalanta se detenía a recoger fascinada por su belleza. Mientras ella se distraía con cada manzana que caía, el joven pudo vencerla y así obtuvo su mano.
Estaban tan enamorados que una vez entraron en el santuario de Cibeles y allí se amaron, entrando la diosa en cólera y transformo a los dos en leones.
Y de ahí la estatua de Madrid, de Cibeles con sus dos leones.
Sucumbió al amor a pesar de su repulso hacia los hombres, Atalanta, fue la primera mujer que se reveló contra los cánones establecidos. La primera feminista de la historia griega.
Pues mira... se agradece todo esto, por lo poco acostumbrado que estoy a la mitología.
ResponderSuprimirPero no creo que fuera la primera feminista. Me inclino a ceder tal honor a las diosas.
Un beso.
Si no hubiera dicho lo de la carrera... Las cosas que pasan cuando se hacen esas propuestas. Más de una vez me he visto yo metido en una fuente por algo así, jejeje, pero no delante de un altar.
ResponderSuprimirUna mujer como una leona? uff que miedo jajajaja
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