
Damas y caballeros lean atentos:
Hace unas cuentas lunas me pasee por un jardín. Sin igual, hermoso y plagado de buenas empresas.
Crecí en él brevemente, pero hubieron de talarme por pura desdicha. Si, como os digo.
Donde todo era arco iris, ahora todo son refractantes, donde todo eran sonrisas, luego eran secretos a voces.
El rey de los ogros estaba infiltrado entre las rosas y margaritas. Junto a él estaba un enano cabezón y un bujarron loco. Y había más seres variopintos. Pero con esos me basta para narrarles los hechos.
Una mañana azorada cubrieron de paja todo el jardín a base de trabajo duro y estafoso por parte de nosotras, las otras amapolas. Fuimos ayudando hasta que un día vimos que no todo relucía. El bujarron loco mentía.
Por suerte llego el jardinero talo de cero, y creo un nuevo jardín.
La esperanza llegó... abandone el jardín y al poco tiempo una pequeña cabra me contó que el jardín estaba lleno de estiércol.
Con este breve relato doy comienzo de nuevo a mi labor en la red.
Tendremos que disfrutarlo ahora que te ha vuelto la mano que dirige tu estilográfica (o tu teclado...)
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